Datos & Análisis

Efecto Lula, plan Milei y señales políticas

Luis Caputo y Karina Milei junto a gobernadores provinciales en el evento del RIGI en Rosario

En su reciente editorial para la pantalla de LN+, Maxi Montenegro desarrolló un exhaustivo diagnóstico sobre la compleja encrucijada que atraviesa el programa económico de Javier Milei. En un escenario cruzado por la volatilidad financiera internacional, el impacto del denominado “Efecto Lula”, la persistente recesión en sectores clave de la economía real urbana y las negociaciones de la Casa Rosada con los gobernadores, la construcción de un ancla política se ha transformado en un factor decisivo para sostener el plan oficial.

Desde la redacción de Plan M, repasamos los principales datos, reflexiones e interrogantes expuestos en el análisis de Montenegro sobre la coyuntura macroeconómica y las perspectivas hacia el 2027.

El salto del riesgo país y el “Efecto Lula”: la radiografía de los mercados

Uno de los ejes centrales señalados por Montenegro es el marcado repunte del riesgo país en la Argentina, que volvió a instalarse holgadamente por encima de los 700 puntos (registrando un cierre de 740 puntos), lo que representa un récord en lo que va del año.

Al repasar la trayectoria reciente del indicador, Montenegro destacó los siguientes hitos:

  • Escenario post electoral 2025: Tras la victoria de Javier Milei en las elecciones de octubre del año pasado, el riesgo país atravesó una fuerte corrida cambiaria y huida de activos que lo llevó a niveles críticos, situación que posteriormente se normalizó.
  • El piso de julio: Hacia julio de este año, el indicador financiero había logrado perforar la tendencia bajista hasta alcanzar un piso de 400 puntos.
  • El salto reciente: Desde aquel mínimo de julio hasta los 740 puntos actuales, el riesgo país acumula un incremento cercano al 90%.
  • La aceleración en el último mes y medio: Tan solo desde comienzos de septiembre, el indicador trepó casi un 50%.

Para poner en perspectiva este fenómeno, Montenegro citó cifras de un informe de la Fundación Capital que compara el comportamiento argentino con el resto de la región. Mientras en países como Chile, Colombia o Brasil —incluso bajo el impacto del “Efecto Lula”— el riesgo país subió moderadamente entre un 10% y un 14% (manteniéndose con indicadores por debajo de los 200 puntos), en la Argentina el salto fue significativamente más brusco, sumando presión directa sobre todo el esquema económico del Gobierno.

La economía real estancada frente al dilema del esquema monetario

De acuerdo con el análisis de Montenegro, este incremento del riesgo país responde tanto a turbulencias externas como a factores internos de incertidumbre sobre cómo transitará la gestión rumbo a las elecciones presidenciales de 2027.

Aunque existen sectores específicos de la economía que muestran un desempeño expansivo, la economía real de los grandes centros urbanos se encuentra estancada. Los sectores que mayor volumen de empleo generan —fundamentalmente la construcción, la industria y el comercio, permanecen en terreno altamente recesivo y no muestran señales claras de recuperación, afectando de manera directa el humor social.

Frente a este panorama, Montenegro expuso el debate de fondo entre dos visiones contrapuestas:

  1. La demanda de flexibilización: Economistas y sectores empresariales le reclaman al Gobierno dar mayor flexibilidad al esquema monetario y cambiario para aportar “combustible” y dinamismo a la actividad productiva.
  2. La postura conservadora de Caputo y el Gobierno: El ministro de Economía, Luis Caputo, sostiene una posición prudente y rechaza flexibilizar la política monetaria o volcar más pesos a la circulación para incentivar el crédito, ante el temor de que dicha liquidez regrese como un boomerang en forma de corrida cambiaria o rebrote inflacionario.

Con el riesgo país en 740 puntos, la posibilidad de refinanciar los vencimientos de deuda en los mercados internacionales o locales queda virtualmente cerrada. En consecuencia, la estrategia oficial pasa por “aguantar”, fortalecer el respaldo político de Estados Unidos, avanzar en acuerdos de financiamiento con bancos internacionales y mantener la compra de reservas en el Banco Central.

Señales políticas en Rosario: el ancla gubernamental rumbo a 2027

En este contexto de tensión financiera y dudas sobre el horizonte 2027, Montenegro remarcó que el Palacio de Hacienda considera imprescindible emitir señales políticas inequívocas que involucren a los gobernadores provinciales en el rumbo económico.

Esa búsqueda de respaldo político se tradujo en la ronda de negocios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) realizada en la ciudad de Rosario. El encuentro contó con la presencia del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro (anfitrión del evento), la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la asistencia de 12 gobernadores provinciales.

Durante la actividad, Caputo ofreció un claro guiño de sintonía hacia la gestión local, expresando:

“Me encantó la frase de la introducción y de máxima de una Santa Fe invencible. Yo quiero que todos podamos decir una Argentina invencible.”

El impulso del RIGI —cuyo foco principal reside en grandes proyectos mineros situados en provincias como Catamarca (con el gobernador Raúl Jalil) o Mendoza (con Alfredo Cornejo)— sirvió para congregar tanto a mandatarios del PRO como a dirigentes radicales y peronistas dialoguistas. Para el equipo económico, la foto en Rosario representó el ancla política que Caputo venía buscando para enviar una señal de gobernabilidad y previsibilidad al mercado.

Las principales incógnitas del escenario político y económico

A modo de síntesis, la editorial de Maxi Montenegro dejó abiertos los interrogantes centrales que marcarán la evolución del plan en el mediano plazo:

  • ¿Acuerdos electorales o convergencia institucional?: ¿Existe la posibilidad real de que gobernadores que compitieron contra la Casa Rosada (como Pullaro en Santa Fe o Martín Llaryora en Córdoba) alcancen acuerdos políticos de fondo de cara al 2027?
  • ¿Efectividad del ancla política frente al mercado?: ¿Alcanzarán estas fotos y gestos de concertación entre la Casa Rosada y las provincias para atenuar la desconfianza de los inversores y lograr la estabilización del riesgo país?
  • ¿La resistencia de la economía real?: ¿Podrá el esquema conservador de Caputo contener la brecha y la inflación sin que la recesión en la industria, el comercio y la construcción tensione el entramado social antes de las próximas citas electorales?

Interrogantes clave que la gestión económica y el tablero político deberán responder en los próximos meses.