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Balance cambiario: hoy entran dólares, ¿qué pasará en los próximos meses?

El Banco Central compró US$ 2.163 millones en julio y las reservas aumentaron US$ 2.729 millones. El dato es bueno, pero la composición del balance cambiario muestra una foto más compleja: parte de esos dólares provino de operaciones del sector público, endeudamiento record de empresas y un superávit comercial extraordinario

  1. El superávit de bienes superó los US$ 4.000 millones

La cuenta de bienes dejó un superávit de US$ 4.077 millones en julio y acumuló US$ 20.073 millones en los primeros siete meses de 2026. El resultado combina un shock favorable de términos de intercambio con una economía que crece de manera muy desigual.

Los sectores que generan dólares crecen a tasas de dos dígitos, mientras los sectores que demandan divisas permanecen estancados. Más exportaciones y menos importaciones dejan un superávit comercial excepcional.

El déficit de servicios también se mantuvo contenido: US$ 900 millones en julio y US$ 5.210 millones en el año. Es un rojo “manejable” frente a un superávit de bienes superior a US$ 4.000 millones mensuales.

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Del récord comercial quedaron US$ 413 millones

El superávit de bienes no se convirtió íntegramente en dólares disponibles. La cuenta corriente cambiaria terminó julio con un saldo positivo de US$ 413 millones. La diferencia se explica por los pagos de intereses, utilidades y dividendos, que generaron una salida de US$ 2.772 millones. De ese total, US$ 2.309 millones correspondieron a intereses —US$ 1.883 millones pagados por el Gobierno — y US$ 463 millones a utilidades y otras rentas. Vale destacar, que los meses de enero y julio concentran los mayores vencimientos de la deuda publica. Es esperable que en lo que resta de 2026 la carga de intereses baje considerablemente.

  1. La deuda de las empresas fue récord

El segundo gran proveedor de dólares fue el financiamiento privado. Una vez despejada la incertidumbre electoral hubo un boom de emisiones de ONs corporativas.

Entre noviembre de 2025 y julio de 2026, las empresas emitieron obligaciones negociables y volcaron al mercado cambiario unos US$ 14.400 millones. Sólo en los primeros siete meses de 2026 ingresaron US$ 11.750 millones: un promedio mensual cercano a US$ 1.680 millones.

Ese flujo permitió abastecer la demanda privada y sostener las compras del Banco Central. En julio la emisión de deuda bajo a U$S 966 millones.

La película es todavía más clara. Entre 2024 y julio de 2026 ingresaron US$ 32.676 millones por deuda corporativa. Para tener una idea de la magnitud del aporte, el apoyo del FMI y otros organismos implicó US$ 22.542 millones en la gestión de Milei. Y el blanqueo de capitales más los proyectos de “inocencia fiscal” aportaron unos  US$ 22.712 millones (en incremento de depósitos en usd).

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  1. La mitad de las compras del BCRA provino del sector público (exluyendo al Tesoro Nacional)

El Banco Central compró US$ 2.163 millones en julio. Sin embargo, US$ 1.014 millones fueron aportados por el Gobierno General, excluido el Tesoro Nacional. Allí aparecen liquidaciones de provincias (y probablemente, operaciones vinculadas con el FGS). El BCRA no identifica a los organismos, pero sí confirma que los dólares provinieron del sector público.

Sin ese aporte extraordinario, las compras del Banco Central habrían sido de US$ 1.149 millones: casi la mitad del número informado.

Excluyendo al sector público, las compras del BCRA fueron de US$ 2.375 millones en abril, US$ 2.407 millones en mayo, US$ 1.299 millones en junio y US$ 1.149 millones en julio.

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El BCRA continúa comprando dólares, pero es muy probable que estas compras a medida que se aproxime el año electoral vayan disminuyendo. Es esperable que tanto la colocación de ONs, deuda provincial , como el crédito en dólares disminuya de manera significativa. Y le quite margen para poder seguir manteniendo la estabilidad cambiaria.

  1. La compra de billetes y divisas volvió a superar los US$ 3.000 millones

La variable central hacia 2027 es la demanda privada de dólares (“la dolarización” de los argentinos). En julio, las compras netas de billetes y transferencias sin fines específicos alcanzaron US$ 3.143 millones. Las personas humanas compraron US$ 2.916 millones netos en billetes y giraron otros US$ 546 millones en divisas.

Según las estimaciones del BCRA, alrededor de US$ 1.000 millones quedaron depositados en bancos locales, US$ 1.000 millones aumentaron los activos externos y cerca de US$ 900 millones se destinaron a pagar consumos con tarjeta.

A quince meses de las elecciones presidenciales, una demanda de US$ 3.000 millones mensuales no es sostenible. Doce meses a ese ritmo representan US$ 36.000 millones. Si la compra de billetes no se modera, será muy difícil acumular reservas y sostener el dólar (con el techo actual de $1512 ) sin recurrir a más deuda, ventas extraordinarias del sector público o tasas de interés más altas.

El balance cambiario de julio fue positivo, pero difícilmente pueda proyectarse sin cambios hacia los próximos meses. El superávit comercial es extraordinario y las empresas todavía consiguen financiamiento externo. Sin embargo, una parte relevante de las compras del BCRA provino del sector público y la dolarización privada volvió a superar los US$ 3.000 millones mensuales.

A medida que se acerquen las elecciones de 2027, es probable que disminuyan las emisiones de deuda corporativa y provincial, se modere el crédito en dólares y aumente la demanda de cobertura. Es decir, podría reducirse la oferta de divisas al mismo tiempo que crece la demanda.

Por eso, el desafío no es solamente generar dólares. También es conseguir que permanezcan dentro del sistema. Si la dolarización no se modera, el BCRA tendrá menos margen para acumular reservas y sostener la estabilidad cambiaria sin recurrir a más deuda, ventas extraordinarias del sector público o tasas de interés más altas. Julio dejó una buena foto. La película hacia 2027 será bastante más exigente.