El tuit de la madrugada y la alarma sobre la “tecnología conectada”

Maximiliano Montenegro abrió el análisis en su canal de streaming abordando una llamativa publicación nocturna de Santiago Caputo. A la 1:00 AM, el principal asesor del Poder Ejecutivo escribió en la red social X sobre el “riesgo inherente que implica la invasión de autos inteligentes de origen chino”, alertando sobre la posibilidad de que se recabe audio, video o GPS desde una “oficina oscura del Partido Comunista Chino” o incluso se pueda “apagar un tercio del parque automotor argentino” frente a un hipotético conflicto global.
Caputo fundamentó su postura en un informe de la prensa de Noruega, donde las Fuerzas Armadas de ese país alquilaron vehículos de la marca china Deepal para un operativo militar secreto y descubrieron que las cámaras y sistemas GPS de las unidades transmitían datos continuamente hacia servidores externos.
Frente a esta repercusión, Montenegro le trasladó la inquietud inicial al periodista especializado Carlos Cristófalo, director de Autoblog Argentina: “¿Por qué crees que sale con esto Santiago Caputo?”.
Cristófalo explicó que en el caso escandinavo las fuerzas militares “pecaron de incautos” al recurrir al mercado civil de alquiler para trasladar tropas confidenciales. Sin embargo, remarcó que la tecnología de “servicios conectados” no es exclusiva de las firmas chinas ni constituye una novedad en el mercado local. “Los autos que comparten información de ubicación en tiempo real existen no solo en China, sino en Argentina desde hace 10 años”, destacó el especialista, recordando que modelos de producción nacional como la Ford Ranger, la Toyota Hilux, la Chevrolet Tracker o el Peugeot 208 cuentan con aplicaciones móviles que permiten rastrear la unidad, destrabar puertas o monitorear parámetros a distancia.
La paradoja oficial: Discurso de ciberseguridad vs. aperturismo arancelario
A medida que avanzó la conversación, la mesa puso en evidencia la contradicción entre las advertencias geopolíticas del entorno presidencial y las medidas económicas impulsadas por el propio Poder Ejecutivo. Montenegro remarcó el contraste entre la preocupación de Caputo y la facilitación del ingreso de estas unidades de automoviles al país.
Al respecto, Cristófalo profundizó sobre esta disparidad de criterios dentro del oficialismo: “Este gobierno fue como ningún otro el que más le abrió las puertas a la llegada de autos chinos a la Argentina. Les generaron un montón de beneficios y posibilidades para ingresar sin aranceles aduaneros, y esa fue toda una movida que surgió del Ministerio de Economía de Luis Caputo”.
Mediante el régimen de cupos para vehículos híbridos y eléctricos —que autorizó el ingreso de 50.000 unidades anuales con 0% de arancel externo para modelos de valor FOB inferior a USD 16.000—, los fabricantes chinos pasaron a dominar segmentos enteros del mercado argentino. “¿Ese cupo se distribuyó 50% para las terminales (DEFA) y 50% para los importadores?”, consultó Montenegro. Cristófalo confirmó que este esquema permitió la consolidación de modelos como la SUV Ford Territory (producida en China), destacando que “la capacidad de abastecimiento que tiene China es abrumadora; es muy difícil competir contra ellos”.
La “Enmienda Tesla” y la revelación sobre su verdadero origen
El debate abordó luego las recientes modificaciones normativas publicadas en el Boletín Oficial, las cuales flexibilizaron el tope de importación con arancel cero elevando el valor FOB permitido hasta los USD 35.000.
En ese marco, Montenegro le formuló la pregunta central: “¿Por qué le llaman la ‘Enmienda Tesla’?”.
Cristófalo detalló el trasfondo comercial de esta medida: “Se le dice la ‘Enmienda Tesla’ porque parece hecha a la medida de Tesla… El tope de USD 16.000 valor FOB les quedaba muy corto y no llegaban a recibir el beneficio. Al subirlo a 35.000 les encaja justo para los Model 3 y Model Y”. Sin embargo, el entrevistado aportó un dato que desarticula el relato geopolítico: “Adiviná de qué país van a venir los Tesla que lleguen a la Argentina: van a venir de China, porque Tesla tiene su Gigafactory en Shanghái y desde allí abastecen a Latinoamérica con precios más competitivos”.
A su vez, explicó que otras automotrices occidentales o de prestigio internacional, como Volvo (con el EX30, del grupo Geely) o Smart (Mercedes-Benz), fabrican sus modelos eléctricos en plantas chinas por razones de costos y escala.
Fricciones comerciales y denuncias de opacidad en la asignación de cupos
En otro tramo del programa, Montenegro trajo a colación los planteos del empresario Hugo Belcastro (representante de BAIC e importadores), quien advirtió que la irrupción de Tesla podría reducir el cupo arancelario para los importadores tradicionales, obligándolos a combinar importaciones al 0% y al 35% de arancel, lo que derivaría en aumentos de hasta un 10% en dólares en los precios de venta.
En este punto, Cristófalo expuso una firme crítica sobre la administración estatal de las cuotas impositivas. Hay un tema que aca seguramente Belcastro no comento porque no quiere pelearse con el que asigna el cupo que es el gobierno, el tema es el siguiente comento el director de Autobolg: “¿Cuál es el criterio que tiene la Secretaría de Comercio para asignar el cupo entre los interesados?”, planteó la mesa.
Al respecto, Cristófalo denunció la falta de transparencia del mecanismo: “Nosotros lo venimos denunciando: hay una cuestión muy poco transparente en este decreto. En teoría se le debe dar prioridad a quienes se comprometen a vender al precio público más accesible. Pero en la práctica los consumidores no tenemos forma de fiscalizarlo porque el Gobierno mantiene en secreto las ofertas presentadas”. Según advirtió, esta confidencialidad le impide al público verificar si las empresas respetan los valores declarados o si remarcan sus márgenes de ganancia.
Ciberseguridad, negocios millonarios y el veredicto del consumidor
En el tramo final de la entrevista, Maximiliano Montenegro puso el foco en la verdadera disputa de fondo detrás de las advertencias oficiales y los giros regulatorios: “¿No es llamativo que en medio de esta guerra de intereses tan fuerte aparezca todo esto? Hay un negocio multimillonario con intereses cruzados entre las terminales tradicionales, las marcas chinas y gigantes como Tesla”.
Ante esta pugna comercial, Cristófalo aclaró que los riesgos de vulnerabilidad informática o recopilación de datos no son una exclusividad de las marcas orientales. El especialista recordó que la mayoría de los vehículos modernos comercializados en la última década integran chips de telefonía celular, micrófonos y aplicaciones remotas que podrían ser vulnerables a ataques o rastreos. “Si la preocupación es la ciberseguridad, el foco debe ponerse en toda la industria automotriz y no solo en China. El debate real pasa por cómo proteger los datos de los usuarios”, remarcó.
En sus reflexiones finales, el director de Autoblog / Motor1 celebró el impacto positivo que esta contienda genera en el bolsillo y la seguridad de los conductores argentinos:
“Yo lo veo como algo sumamente positivo desde el punto de vista del consumidor. Está buenísimo que las marcas se estén matando por conquistar el mercado argentino, que haya cada vez más oferta, competencia de precios, avances tecnológicos y un salto de seguridad que no teníamos disponible hace dos años”.
Asimismo, Cristófalo cerró la charla con una recomendación institucional para los reguladores:
“Si nos da miedo que nos espíen, mejoremos las normativas de protección de datos, pero no frenemos la llegada de nuevas tecnologías. Que gane el mejor y con reglas claras”.